Sostenibilidad
Las calificaciones medioambientales de Castro y González
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Uno de los principales objetivos de Castro y González como empresa es la preservación del medio ambiente. Somos plenamente conscientes de que no podríamos existir sin nuestro entorno natural, la dehesa. Y tenemos muy interiorizada la necesidad de su conservación para poder seguir disfrutando, y beneficiándonos, de ella.
Por ello, en Castro y González llevamos a cabo una serie de actuaciones encaminadas a ser medioambientalmente respetuosos. Unas medidas que nos han llevado a lograr distintas calificaciones, premios y reconocimientos. El último, el otorgado el pasado año por la Cámara de Comercio de Salamanca, al ser reconocidos en la categoría de empresa sostenible.
Esta distinción vino a reflejar nuestro compromiso continuo con el medio ambiente, desde la instalación de paneles solares en nuestros campos y bodegas, hasta la elección de envases y embalajes ecológicos. Un trabajo, no obstante, que viene desde hace mucho tiempo, y está completamente arraigado en nuestro ADN. Así, en Castro y González aunamos una manera de trabajar que se resume en hacer las cosas como se hacían antes, respetando el medioambiente, sus ciclos y sus tiempos, pero a la vez elevando los controles en busca de la máxima calidad de esos productos.
Las actuaciones en materia de sostenibilidad empiezan en la dehesa, con la poda y monitorización de las encinas, alcornoques y quejigos para alargar la vida de estas arboledas y, al tiempo, conseguir que las bellotas crezcan de la mejor manera posible. Además, se lleva a cabo una labor de repoblación constante. Y continúan en el proceso productivo, innovando en los sistemas de secado, salazón y postsalado. Así, Castro y González ha instalado placas solares en sus fincas y secaderos naturales con el objetivo de reducir el impacto ambiental y el consumo energético. También se realiza un tratamiento de los residuos mínimamente invasivo, que declaran a Ecoembes cada año. Y, por supuesto, se utilizan envoltorios y envases reciclables para contribuir a un menor impacto en el planeta.
A ello se suma un esfuerzo por preservar la raza ibérica, huyendo de los cruces y consiguiendo una pureza muy elevada en sus cerdos. Todo para lograr un objetivo: preservar el medio ambiente y, con ello, nuestro mayor tesoro: la dehesa.
Edición Septiembre 2024
Departamento de Prensa de Castro y González